Un cajón inteligente es una máquina con motores, sensores y rodillos por los que pasan miles de monedas y billetes al mes. Como una cafetera profesional, necesita algo de limpieza y una revisión de vez en cuando. Nada complicado. Te contamos qué te toca a ti, qué le toca al técnico y qué hacer cuando algo se atasca.
Nivel 1: lo que haces tú
Lo que necesitas: un bote de aire comprimido (de los de limpiar teclados), alcohol isopropílico o un limpiador para lectores de billetes, y un paño que no suelte pelusa. Nada de agua ni productos de limpieza de cocina.
Cada día
- Pasa un paño por las bocas de entrada de monedas y billetes y por la bandeja de devolución. Es donde cae el azúcar, la grasa de los dedos y el polvo.
- Mira que no haya nada en la bandeja de rechazo: una moneda extranjera, un botón, un billete doblado que alguien dejó.
Cada semana (o cada 3.000–5.000 operaciones)
- Abre el acceso de mantenimiento (el nivel de acceso que tiene el dueño o el encargado, con su clave) y sopla con aire comprimido el camino de las monedas y el del validador de billetes.
- Limpia los sensores del validador de billetes con el paño humedecido en alcohol. Son los que "leen" el billete; si tienen polvo, empiezan a rechazar billetes buenos.
- Vacía el casete de recaudación si no lo haces a diario. Un casete al límite de sus 500 billetes acaba dando errores.
Un detalle que ahorra disgustos: ten el bote de aire y el alcohol en el mismo cajón del mostrador donde guardas las llaves del casete. Si hay que ir a buscarlos al almacén, la limpieza semanal se convierte en mensual.
Esto lleva diez minutos. En un bar de mucho efectivo, mejor cada tres o cuatro días. En una tienda con menos movimiento, cada dos semanas. El propio cajón lleva la cuenta de operaciones; cuando te lo enseñamos en la formación, dejamos apuntado cada cuántas te toca.
Nivel 2: lo que hace el técnico
Aproximadamente cada 30.000 ciclos (cobros), el cajón conviene que pase una revisión a fondo: limpieza interna de los recicladores de billetes, revisión de rodillos y correas, comprobación de los motores de las tolvas de monedas, calibración del validador y actualización de firmware si la hay. Es como la revisión de los 15.000 km del coche.
¿Cuánto son 30.000 ciclos? En un bar que hace 150 cobros en efectivo al día, unos siete meses. En una tienda con 40 cobros al día, dos años. Por eso no hablamos de "una revisión al año", sino de ciclos.
La revisión la hace un técnico en el local, en una hora o dos, sin cerrar. La pides a través de tu plan Cashlogy Care, que va con el cajón y lleva los recambios incluidos; más abajo explicamos los tres niveles.
Atascos típicos y cómo se resuelven
Casi todos los problemas de un cajón inteligente son estos cuatro, y casi todos los resuelves tú en dos minutos:
Rechaza un billete bueno
Causa habitual: sensores sucios o billete muy arrugado. Solución: alisa el billete y vuelve a meterlo; si sigue, limpia los sensores con alcohol. Si rechaza muchos billetes buenos seguidos, es señal de que toca revisión.
Moneda atascada
Casi siempre es una moneda extranjera, una ficha o una moneda deformada. El TPV avisa de dónde está el atasco. Abres el acceso de mantenimiento, sacas la moneda, cierras. El cajón sigue donde lo dejó.
Billete atascado en el reciclador
Suele ser un billete con celo o una esquina doblada. Se abre el módulo de billetes, se retira con cuidado tirando en el sentido del recorrido (nunca al revés) y se cierra. El cajón vuelve a contar lo que tiene por sí solo.
"No tengo cambio de X"
No es un atasco: una denominación se ha quedado bajo mínimos. El cajón te lo avisa antes de que pase; repones monedas por la boca de carga y listo. Si pasa a menudo, ajusta los niveles mínimos en el TPV.
Regla de oro: nunca fuerces nada. Si algo no sale con la mano, es que hay que abrir el módulo correcto. Todo está accesible sin herramientas. En la formación lo practicamos con un billete a propósito.
Garantía
El Cashlogy lleva la garantía del fabricante, Azkoyen, que cubre defectos de fabricación y componentes. Va incluida en el precio del cajón, desde 9.999 € + IVA*.
¿Cuánto dura un cajón? Los POS1500 instalados hace diez años siguen funcionando en muchos bares. Los recicladores de billetes y las tolvas de monedas son las piezas que más se desgastan, y se sustituyen sin cambiar la máquina. Con la limpieza de nivel 1 y las revisiones por ciclos, un Cashlogy es una inversión a diez años, no a cinco.
Lo importante es no confundir las dos cosas: la garantía del fabricante cubre los defectos; el plan Cashlogy Care cubre el servicio, es decir, las intervenciones del técnico, el tiempo de respuesta y los recambios. Lo que anula la garantía es lo de siempre: golpes, líquidos derramados dentro, manipulación de piezas por quien no debe.
Cashlogy Care: el plan que va con tu cajón
Como distribuidor oficial, el cajón se vende con el mantenimiento del propio fabricante, Cashlogy Care. Va con cada cajón, en compra y en renting; tú eliges el nivel, y las tres cifras (cajón, instalación y plan) las tienes por escrito antes de confirmar. Los tres niveles, con precios oficiales sin IVA y siempre con los recambios incluidos:
- Essential Care, 599 €/año. Teléfono de lunes a sábado de 8:30 a 20:30, resolución presencial al siguiente día laboral y una intervención al año (las adicionales, 175 €). Limitado a 60.000 transacciones al año.
- Professional Care, 749 €/año. Teléfono de lunes a sábado de 8:00 a 22:00, resolución presencial al siguiente día laboral e intervenciones sin límite.
- Premium Care, 1.049 €/año. Teléfono de lunes a domingo de 7:00 a 23:00, resolución presencial en 4 horas (según disponibilidad geográfica) e intervenciones sin límite.
¿Cuál te conviene? Depende de tu horario y de tu volumen. Una tienda que abre de lunes a sábado y hace 40 cobros en efectivo al día (unas 12.000 operaciones al año, lejos del límite de 60.000) está bien con Essential: si un sábado hay un atasco que no sale con la guía de arriba, el técnico va el lunes y mientras tanto cobras a mano. Un bar que abre los domingos y vive del efectivo encaja en Premium: si el cajón se para a las nueve de la mañana, tienes al técnico en el local en cuatro horas, donde haya cobertura. Professional es el punto medio para un local de lunes a sábado con mucho movimiento, que puede pasar de los 60.000 cobros o necesitar más de una visita al año. Los tienes comparados en la página de servicios; si nos dices tus ciclos y tu horario, te decimos cuál encaja.
Qué pasa si se avería
Primero, lo que no pasa: tu bar no deja de cobrar. El TPV sigue funcionando y cobras en efectivo a mano (con un cajón normal de respaldo, que te recomendamos tener guardado) o con tarjeta. Pierdes la comodidad, no el negocio.
Después, el proceso:
- Llamas al teléfono de tu plan Care, en el horario de tu nivel. Muchas incidencias se resuelven por teléfono con la guía de atascos de arriba.
- Si hace falta técnico, va al local en el plazo de tu plan: al siguiente día laboral en Essential y Professional, en 4 horas en Premium. Cashlogy tiene red de servicio en toda España; no esperas a que venga alguien desde la otra punta del país.
- Si es una pieza, se cambia y el recambio va incluido en el plan. Con el Cashlogy en catálogo hay repuestos; por eso no recomendamos el POS1500 de segunda mano.
Si tienes el cajón en renting, funciona igual: el plan Cashlogy Care va con el cajón y el nivel lo eliges tú.
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