Ocho y media de la mañana en una cafetería de la calle Uría. Una persona en barra sirviendo cafés, tostadas y zumos, y cada cliente paga 2,40 €, 3,10 €, 1,50 €. Treinta cobros en media hora, todos con monedas, todos con prisa, y la misma mano que corta el pan es la que devuelve el cambio. El cajón de cobro automático Cashlogy resuelve justo eso: el cliente paga en la boca del cajón, recibe su cambio exacto y el camarero no suelta la cafetera.
Tickets pequeños, muchos, y una sola persona
El desayuno es el servicio con peor relación entre importe y tiempo de cobro. Cobrar 2,40 € lleva lo mismo que cobrar 24 €, pero hay que hacerlo veinte veces más. En una confitería de Gascona o de la Plaza del Fontán la mañana se va en abrir y cerrar el cajón, buscar monedas de 10 céntimos y pedir "¿no tendrás algo más pequeño?".
Con el Cashlogy esa parte desaparece. Marcas la venta en el TPV, el cliente mete el dinero y el cajón devuelve el cambio en el acto: valida 3,5 monedas por segundo y devuelve hasta 30 por segundo. Para un cobro de 2,40 € con una moneda de 2 € y una de 50 céntimos, las monedas de cambio están fuera antes de que el cliente guarde la cartera.
Manos limpias: el café y las monedas no se mezclan
En una cafetería o una confitería el mismo empleado toca el dinero y el alimento. Cada vez que devuelve cambio tiene que limpiarse o, lo que es más habitual, no lo hace. Con el cajón inteligente nadie detrás de la barra toca efectivo en toda la mañana. Es un argumento de higiene que los clientes agradecen y que las inspecciones también. Si vendes pasteles, bollería o pan en el mostrador, la ventaja es todavía más clara.
Un solo empleado atendiendo y cobrando
Muchas cafeterías de barrio en La Corredoria, Teatinos o Pumarín abren con una persona hasta que llega el refuerzo a las diez. Esa persona hace todo: sirve, cobra y limpia. El cajón funciona como un segundo par de manos:
- En modo atendido, el camarero marca y el cliente paga en el cajón. Lo normal en barra.
- En modo desatendido, el cliente paga solo mientras el camarero prepara el siguiente café. Ideal para el pico de desayunos.
- Nunca te quedas sin cambio: el cajón avisa cuando las monedas de 20 céntimos o los billetes de 5 € bajan de mínimos.
Y cuando contratas a alguien para el verano o para los fines de semana, no hace falta que sepa "llevar la caja". Marca en el TPV y el cajón hace el resto. Hablamos más de esto en ventajas del cajón inteligente en hostelería.
Instalación en Oviedo entre el desayuno y la merienda
Una cafetería no cierra para instalar nada. Por eso venimos en la hora valle, normalmente a primera hora de la tarde, o después del cierre. El técnico se desplaza a tu local, ya esté en el centro, en Ciudad Naranco o en Buenavista, coloca el cajón bajo la barra o en el mueble de la caja, lo conecta a tu TPV y hace cobros de prueba con el personal del turno. En 2-3 horas está funcionando. Antes comprobamos que tu software TPV de hostelería es compatible; la integración con el TPV la verificamos nosotros.
El cajón mide unos 56 × 37 × 37 cm. Si tu barra tiene hueco para un portamonedas y un poco más, cabe. Si la barra es a medida y hay que adaptar el mueble, te lo decimos en la visita.
Precio del cajón: 9.999 € + IVA*, instalación aparte
El Cashlogy cuesta 9.999 € + IVA*. Es el precio del cajón nuevo con garantía del fabricante, publicado, no "a consultar". La instalación en tu cafetería de Oviedo va aparte: te la presupuestamos por escrito antes de confirmar el pedido, y ese presupuesto cubre el transporte, el montaje por técnico propio, la integración con el TPV y la formación del personal. El cajón se vende con un plan de mantenimiento oficial Cashlogy Care: eliges el nivel, desde 599 €/año + IVA, con recambios incluidos y técnico con tiempo de respuesta garantizado. Sabes las tres cifras, cajón, instalación y plan, por escrito antes de decidir.
Para una cafetería que no quiere descapitalizarse, el renting del cajón desde 209 €/mes a 60 meses, con la instalación aparte, suele ser la vía: la cuota mensual es menor que lo que se pierde en cambio mal dado y en tiempo de cierre. Si dudas entre comprar o renting, lo comparamos en renting o compra del cajón inteligente.
*IVA e instalación no incluidos. Si la barra es a medida o el cajón va empotrado, ese trabajo se refleja en el presupuesto de instalación, antes de confirmar, nunca después.
El cierre a las cuatro de la tarde
Una cafetería de desayunos y comidas cierra pronto y el dueño quiere irse a casa. Con el cajón, el arqueo es mirar la pantalla: el cajón sabe cuánto hay por denominación y coincide con el TPV. Retiras el casete de 500 billetes si toca banco, dejas el fondo de cambio y te vas. Diez minutos en vez de cuarenta, cada día.
Preguntas frecuentes en Oviedo
¿Cabe el cajón Cashlogy en la barra de una cafetería pequeña de Oviedo?
Normalmente sí. Mide unos 56 × 37 × 37 cm, el espacio de un portamonedas grande, y va bajo la barra o en el mueble de la caja. Si la barra es a medida y hay que adaptar algo, lo vemos en la visita previa y queda reflejado en el presupuesto de instalación, antes de confirmar.
¿Cobra lo bastante rápido para el pico de desayunos?
Sí. Valida 3,5 monedas por segundo y devuelve hasta 30 monedas por segundo, un billete por segundo. Un cobro de 2,40 € con cambio tarda menos que abrir y cerrar un cajón convencional, y el camarero no se para a contar.
¿Mi camarero de fin de semana necesita formación para cobrar?
No. Marca la venta en el TPV y el cajón hace el resto: acepta el dinero y devuelve el cambio. La formación la damos el día de la instalación, pero cualquier persona nueva lo entiende en cinco minutos.
Pide el precio y el presupuesto de instalación para tu local en Oviedo: mándanos por WhatsApp el tipo de negocio, una foto del hueco y el programa de TPV que usas y te contestamos el mismo día. Abrir WhatsApp · 656 62 76 27